La Fundación Canal se adentra en el fascinante trabajo de Francesca Woodman

La exposición Francesca Woodman. On being an angel, muestra el talento prodigioso de una de las fotógrafas más grandes de todos los tiempos. Esta inquietante artista estadounidense construyó su fugaz historia autorretratándose obsesivamente en una constante búsqueda del yo, hasta que su trágico suicidio puso el punto final.

De ella se ha dicho que era excéntrica, introvertida, apasionada, carismática, provocadora, muy teatral, que estaba frenéticamente obsesionada con su imagen y con la búsqueda del yo…Hablamos de la indescifrable Francesca Woodman (Denver, 1958 – Nueva York, 1981). 

El próximo 2 de octubre la Fundación Canal inaugurará la temporada de otoño con Francesca Woodman. On being an angel, una exposición monográfica que incluye la mayor parte de sus series fotográficas y sus conjuntos temáticos. Se expondrán un total de 102 fotografías y 6 cortometrajes.

Esta inquietante fotógrafa comenzó a tomar imágenes en blanco y negro con tan sólo 13 años de edad, fue entonces cuando una cámara Rollei japonesa de imitación le cambió la vida. Una vida muy breve que se apagó a los 23 años, cuando decidió sentarse en el alféizar de su ventana en el Lower East neoyorquino y se dejó caer al vacío.

Con un talento innato y precoz, Woodman creó un corpus fotográfico impregnado de simbolismo.  Sus imágenes están centradas fundamentalmente en el cuerpo de la mujer en general y en ella misma en particular. Se autorretrató desnuda, retorcida, semi oculta, disfrazada y desdibujada en lugares abandonados, casi fantasmagóricas. En sus fotografías solemos encontrar referencias a una belleza frágil y etérea, a la vez de tenebrosa y, en muchos casos en escenarios bucólicos y decadentes. 

Woodman se ha convertido con el paso del tiempo en una de las fotógrafas contemporáneas más estudiadas, influyentes y comentadas gracias a unas originales e inquietantes instantáneas. Un legado de 10.000 negativos y 800 fotografías impresas, de las cuales apenas hemos visto una cuarta parte. 

Tras su trágico suicidio en 1981, se convirtió en una fotógrafa de culto que, a día de hoy, sigue generando debate y preguntas sin respuesta. Todo ello forma parte de ese halo de misterio que rodea a su figura y que está presente en cada una de las fotografías de esta exposición, cuyo título hace referencia a uno de los temas preferidos que la artista utilizaba para representar su cuerpo y su rostro: “siendo un ángel”.

Exposición organizada porel Moderna Museet, Estocolmo.

Comisaria: Anna Tellgren, Moderna Museet, Estocolmo